|
|
Bares de Buenos Aires - Constanza Mirre
Sinopsis Algunos Bares de Buenos Aires... sólo son frecuentados por hombres. Son el espacio en donde discusiones, diálogos y monólogos se repiten y superponen hasta el infinito, como un objeto atrapado entre dos espejos. Tienen televisores que no se encienden, heladeras que no se callan, botellas que no se abren y polvo que no se barre. Este tipo de bares, inadvertidos casi siempre por el caminante, se encuentran desparramados por distintos barrios de la ciudad. Aun así, son una especie en extinción y reflejan costumbres de otra época. Por lo general, forman parte de la vivienda del dueño o encargado del local. Lo público es también privado o íntimo y viceversa: son como un living, que pertenece al dueño y también a los parroquianos. Estos bares son entidades únicas e irreemplazables, ya que cada uno posee un clima que refleja la personalidad de su propietario y los horarios de atención varían según el gusto de este. En algunos se sirve comida cocinada por el mismo dueño o su mujer, mientras que en otros reinan los sandwiches de salame. En La Casaquinta cocinan los clientes. Este libro se originó en 1991, cuando la autora entró en un almacén y bar que era parte de una casa de chapa de dos pisos. Un integrante de la familia dueña del boliche estaba sentado en una de las cinco mesitas mientras rebozaba milanesas. A partir de esa instancia, Mirré dedicó tres años a registrar la mágica atmósfera de estos lugares.
|
|
|
|
|
|
|
|
|