
La Buenos Aires de Gardel
Calificación de lectores:

Solapa: Julián Barsky estudió música en el Conservatorio Manuel de Falla y la Escuela de Música Popular de Avellaneda. En la actualidad, cursa la Licenciatura en Artes Combinadas (UBA). Es coautor de Serú Girán. El retorno (1992) y Gardel. La biografía (2004). Coordina el sitio www.gardelbiografia.com.ar y el newsletter Gardel Buenos Aires. Asimismo, ha obtenido la Mención Especial en el Concurso Latinoamericano de Investigación #Fernando Báez# (2006), y en la Primera Bienal Premio Federal 2006. Osvaldo Barsky es Magister en Sociología e Investigador principal del CONICET, autor y editor de numerosos libros sobre el agro latinoamericano y la educación superior. Entre ellos se encuentran La reforma agraria ecuatoriana (1984), Políticas agrarias en América Latina (1990), Historia del agro argentino (coautor, 2001), Historia del capitalismo agrario pampeano: la expansión ganadera hasta 1895 (coautor, 2003), Los posgrados universitarios en Argentina (1997), Los desafíos de la universidad argentina (coeditor, 2004) y Gardel. La biografía (coautor, 2004).Contratapa: ¿Cómo era la ciudad donde se formó Carlos Gardel? ¿En qué consistió ese fascinante y misterioso mundo urbano de principios del siglo XX? ¿Cómo se construyó aquel universo cultural en el que llegaron a convivir el tango y la ópera, el sainete y la zarzuela, los Podestá e Isadora Duncan? Entre 1870 y 1920 el traslado de una gran población europea y del interior hacia Buenos Aires generó una ciudad cosmopolita donde tomó relevancia el tema de la identidad nacional. En el campo musical, la síntesis creativa fue el tango, y su forma cantada integró no sólo una forma nueva de interpretación, sino también una poética en gestación. El mérito de este fenómeno correspondió esencialmente a Carlos Gardel. Pero este artista es inseparable de una ciudad en construcción, en términos infraestructurales y edilicios, sociales y estéticos. Este proceso es el que ilustra el presente libro. A partir de allí, ya no hubo Buenos Aires sin Gardel, quien la dotó de su máxima identidad musical y cultural.
