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Los Juegos del Hambre

Los Juegos del Hambre

Editorial: Del Nuevo ExtremoI.S.B.N : 9789876091657 Clasificación:Infantil y Juvenil » Novela » S / DFormato: LibrosDisponibilidad: Salida del depósito en 48 horas hábilesPáginas:400Publicación:30/06/2009| Idioma:Español Ampliar imagen
Calificación de lectores:
Datos Principales
Sinopsis:Katniss es una joven con 16 años que vive con su madre y su hermana menor en el distrito más pobre de Panem, lo que queda de los antiguos Estados Unidos. Hace mucho tiempo, los distritos desafiaron a la capital, Capitolio, y perdieron la guerra. Parte de los términos de la rendición es que cada distrito debe enviar a un chico y a una chica a un evento televisivo anual llamado Los Juegos del Hambre. El terreno, las reglas y el nivel de participación de la audiencia pueden variar de una edición de los Juegos a otra, pero hay una constante: matar o morir. Cuando su hermanita es elegida por sorteo, Katniss toma su lugar.

NOTA DE PRENSA

RADAR - Página 12 - 12-12-2010

[ver nota de prensa en Página 12]


Reseña de Stephen King de Los Juegos del Hambre

En lo que se refiere a utopías negativas, Suzanne Collins ha creado algo excepcional. Estados Unidos ha desaparecido, convirtiéndose en Panem, una dictadura dominada por la televisión desde una ciudad llamada Capitolio. El resto de Panem está dividido en 12 distritos (el antiguo decimotercero distrito tuvo la mala idea de de sublevarse y ya no existe). Lo más
destacado del año en este mundo de pesadilla son los Juegos del Hambre, un reality show ávido de sangre en el cual 24 adolescentes elegidos por sorteo ¿dos por cada distrito¿ combaten entre sí en un paraje desolador llamado la ¿arena¿. El ganador consigue una vida holgada; los perdedores mueren. La única regla ¿no escrita¿ es que no puedes comerte a los participantes muertos. Habrá que ver a los productores de la película intentando conseguir que los censores otorguen permiso para que puedan verla los espectadores a partir de 13 años.
Nuestra heroína es Katniss Everdeen (nombre cursi, chica guay), residente del Distrito 12, antiguamente Los Apalaches. Katniss vive en una comunidad minera muy pobre llamada La Veta. Cuando el nombre de su hermana pequeña sale elegido como uno de los participantes de los próximos Juegos del Hambre, Katniss se ofrece a ir en su lugar. Una decisión audaz, tomando en cuenta que el Distrito 12 no ha enviado un ganador a Juegos del Hambre en unos 30 años, y eso lo convierte en los Chicago Cubs del mundo postapocalíptico. Para complicar más una situación ya desesperada, el afecto de Katniss por el otro participante del Distrito 12, un hijo de panadero que no se come un rosco, Peeta Mellark, irá en aumento. Por otra parte, Katniss está un poco colgada de su colega de 18 años, Gale. Gale sí se come un rosco. Es más, Gale es ardiente.
Así lo dice en la página 14.
El triángulo amoroso parece el estándar de las lecturas adolescentes; ¿qué chica de 16 años no querría tener dos tipos interesantes para elegir? El resto de Los juegos del Hambre, sin embargo, es una novela violenta y rápida que genera un suspense constante y quizás también una buena cantidad de controversia. No podía parar de leer, y una vez que me acostumbré al nombre de la protagonista (Gale la llama su Catnip* ¿ ugh), me gustó mucho. Y aunque ¿novela para adultos jóvenes¿ es un término estúpido que comparo con ¿gambón¿ y ¿comida de avión¿ en las competencias de oxímorones,
¿cuántas novelas categorizadas de esa manera presentan a un personaje al que unas avispas monstruosas pican hasta la muerte y a otro al que unos hombres lobo mutantes se comen más o menos vivo? Y digo más o menos porque Katniss, una Annie Oakley** con arco y flecha, saca a la pobre víctima de la miseria antes de que los hombres-lobo consigan llegar al solomillo.
Collins es una estilista de la prosa con sentido con un sentido del humor placenteramente seco. La lectura de Los Juegos del Hambre es tan adictiva (y de una violencia tan sencilla) como a esos videojuegos de dispara-al-que-se-mueve de los centros comerciales; sabes que no es real, pero sigues echando monedas a la máquina. La maestría viene descompensada por algunas manifestaciones de pereza autorial que los chicos tragarán más rápido que los adultos. Cuando Katniss necesita crema de leche o medicina para Peeta, del cual más o menos se convierte de niñera durante la segunda mitad del libro, el material cae del cielo en paracaídas plateados. Y aunque múltiples cámaras televisan la sangrienta acción en la
arena, Collins nunca menciona que Katniss vea una. Por otra parte, los lectores de Battle Royale (de Koushun Takami), El fugitivo o La larga marcha (estos dos últimos de un tal Bachman) pronto se darán cuenta de que ya han visitado estos inhóspitos parajes.
Sin embargo, al tratarse de la primera entrega de una trilogía, tengo para mí que la cuestión esencial es si los lectores se preocuparán o no lo suficiente como para quedarse cerca y descubrir qué le ocurrirá a Katniss. Sé que yo lo haré. Pero también debo decir que tengo el hábito de jugar al Time Crisis hasta que se me acaba el dinero. Publicada en Publishers Weekly, 5 de septiembre de 2008.
Cuando me despierto, el otro lado de la cama
está frío. Estiro los dedos buscando el calor de
Prim, pero no encuentro más que la basta funda
de lona del colchón. Seguro que ha tenido pesadillas
y se ha metido en la cama de nuestra madre;
claro que sí, porque es el día de la cosecha.
Me apoyo en un codo y me levanto un poco;
en el dormitorio entra algo de luz, así que puedo
verlas. Mi hermana pequeña, Prim, acurrucada a
su lado, protegida por el cuerpo de mi madre,
las dos con las mejillas pegadas. Mi madre parece
más joven cuando duerme; agotada, aunque
no tan machacada. La cara de Prim es tan fresca
como una gota de agua, tan encantadora como la
prímula que le da nombre. Mi madre también fue
muy guapa hace tiempo, o eso me han dicho.
Sentado sobre las rodillas de Prim, para protegerla,
está el gato más feo del mundo: ......
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Desde 1991, Suzanne Collins se ha dedicado a escribir para televisión para niños y jóvenes. Ha sido guionista de varios
programas de la cadena Nickelodeon, incluyendo la exitosa Clarisa lo explica todo, nominada al Emmy, y The Mystery Files
of Shelby Woo. Para un público aún menor, ha escrito varios episodios de Little Bear y Oswald, producciones igualmente
nominadas al Emmy. Es coguionista del aclamado especial de Navidad de Rankin/Bass, Santa, Baby! Y más recientemente
ha dirigido al equipo de guionistas de Clifford’s Puppy Days, de Scholastic Entertainment.
Mientras trabajaba en una serie de Warner Brothers llamada Generation O!, Suzanne conoció a James Proimos, quien la
convenció de intentar escribir un libro para niños.
Y un día, pensando en Alicia en el país de las maravillas, Suzanne se dio cuenta de lo sorprendente que podía resultar el
escenario campestre a los chicos que, como sus hijos, vivían en entornos urbanos. En Nueva York, es mucho más probable
caer en una madriguera humana que en una de conejos, y no será gente tomando té lo que encuentres…. ¿Qué puedes
encontrar? Pues eso es lo que dio lugar a la serie de Gregor de las Tierras Altas y las Crónicas de las Tierras Bajas.
Suzanne también es autora de un libro álbum de rimas ilustrado por Mike Lester, titulado When Charlie McButton Lost
Power.
Actualmente vive en Connecticut con su familia y un par de gatos silvestres que encontraron en el jardín.