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El Discreto Encanto de la Madurez

El Discreto Encanto de la Madurez

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Editorial: Ediciones bI.S.B.N : 9789876274234 Clasificación:Autoayuda » Superacion Personal » VariosFormato: LibrosDisponibilidad: Actualmente sin stock (No disponible)Páginas:160Publicación:24/10/2013 | Idioma:Español
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Datos Principales
Solapa: Sergio Sinay es un reconocido especialista, consultor e investigador de los vínculos humanos. Su pensamiento indaga tanto en la pareja, la psicología del varón, los lazos entre padres e hijos y las relaciones interpersonales como en los paradigmas, las tendencias y los valores de nuestra cultura. Tras una destacada trayectoria como periodista en importantes medios de la Argentina y el exterior, tuvo una intensa formación y práctica en Gestalt y autoasistencia psicológica. Brinda seminarios y conferencias en el país y también en México, Chile, Uruguay y España, donde colabora con diversos e importantes medios e instituciones. Actualmente es columnista del diario La Nación. Entre sus títulos destacan La sociedad que no quiere crecer, Conectados al vacío, La sociedad de los hijos huérfanos, La masculinidad tóxica (todos en Ediciones B), Elogio de la responsabilidad, Vivir de a dos, Misterios masculinos que las mujeres no comprenden, Las condiciones del buen amor, Ser padre es cosa de hombres, El amor a los 40, Guía del hombre divorciado, Gestalt para principiantes y La felicidad como elección. También ha publicado las ficciones Cuentos machos (Ediciones B), Ni un dólar partido por la mitad, Sombras de Broadway, Dale campeón y Es peligroso escribir de noche. Por su trabajo El varón contemporáneo ante el fin de siglo fue merecedor del Premio de Ensayo del diario La Nación. Su obra ha sido traducida al inglés, francés, italiano y portugués.Sinopsis:"Se dice que los jóvenes están llenos de vida. Pero los adultos y los viejos también", dice Sergio Sinay en este libro en el que nos invita a repensar las etapas que constituyen la segunda mitad de la vida. Mientras la vida de los jóvenes es promesa, la de las personas maduras es realidad y experiencia. Pero la madurez y la vejez no se nombran. Como si en el acto de decirlas, asomara una decadencia radical y definitiva. ¿Pero cómo quitarse años sin corroer el auténtico bagaje, el capital de recuerdos y vínculos que fuimos atesorando durante toda la vida? ¿Y cómo cumplir un ciclo existencial con sentido, si nos negamos a vivir las experiencias que lo completan y en las que podemos encontrar el valor y el significado de nuestro aporte a la vida?
En estos tiempos, hay que mantener esa juventud a cualquier precio: un envase en apariencia inalterable en el que se resguarda una emocionalidad y una vida espiritual que ansía restar y no sumar años. Es curiosa esta intolerancia social mientras la medicina preventiva y los buenos hábitos -entre otros factores- colaboran para una sociedad cada vez más longeva.
Pensemos la madurez y la vejez, nos dice Sinay, para pensarnos mejor como individuos plenos. Celebremos los cincuenta, los sesenta, los setenta y más porque son el resultado de haber vivido, con sus luces y sus sombras. Nada menos que de haber vivido y seguir viviendo.